Algunos recorrieron distancias hasta de una hora y media para llegar a la reunión y aportar en un trabajo que se realizó en subgrupos. Se revisó la información detallada en los planos, información que había sido proporcionada por la misma comunidad en talleres anteriores y que regresaba de manera sistematizada cartográficamente.
Por las radios de los guardias, se podía escuchar desde la cancha hasta la cocina comunitaria de la escuela: –Abuelo, ¿cómo se dice ají en Mai Coca?... Esta jornada de ajustes permitió recordar la importancia de los abuelos y abuelas para la comunidad, igualmente la necesidad de renombrar en lengua propia algunos sitios, especies y prácticas que habían sido identificados anteriormente en idioma castellano.
Este taller reconoció el bajo nivel de manejo de lengua materna, y la necesidad de revitalizar este conocimiento. Se logró finalmente, dejar la versión preliminar de mapas para finalizar una versión de entrega que será incluido en el Plan de Ordenamiento Ambiental Indígena de la comunidad El Tablero.
Compartimos con ustedes algunas fotografías de la jornada:


















