El programa Integral de formación
de líderes, continua su avanzada con el grupo 5, realizado en la semana del 6
al 13 de abril de 2019, donde participaron 31 líderes indígenas mujeres y
hombres de diferentes edades y pueblos (Kamëntsá, Inga, Pastos, Yanaconas, Zio
Baín, Kichwa y Coreguaje), quienes tuvieron la oportunidad de compartir esta
experiencia en esa escuela de conocimiento propio, saberes ancestrales, espacio
de los espíritus, de la medicina y laboratorios de sabiduría, cultura e
historia como lo son los territorios de los pueblos indígenas. Para
este caso es muy grato compartir
que fue precisamente el pueblo Zio Baín,
en el resguardo de Piñuña Blanco, Municipio de Puerto Asís, quienes
recibieron al grupo de participantes y al Equipo de trabajo del Proyecto Madre
Tierra, después de una etapa de
preparación y organización logística previa
de la comunidad que da cuenta de los valores y principios organizativos que esta comunidad ha logrado forjar en medio de las diferentes dificultades que
han tenido que vivir en su territorio.
Cada actividad significó un paso,
una acción que fue hilando los mensajes y reflexiones de los diferentes actores
sociales para hacer hincapié sobre la necesidad de estos espacios, que denominaron como una gran minga donde se
trabajó compartiendo la palabra, suscitando el dialogó desde sus propias
experiencias de vida en las comunidades, permitiendo el encuentro de los pensamientos y
realidades a la vez tan diversas y diferentes de los pueblos indígenas participantes,
pero que finalmente confluyen en una tejido con interesantes puntos de
confluencia.
Tales puntos incluyen que los líderes resignificaron la importancia de los conocimientos propios como pilares para la pervivencia indígena, que se complementan con esos conocimientos teóricos y técnicos revisados en estos espacios de formación como herramientas en permanente relación para la defensa de los derechos colectivos, y que conllevan en el mismo sentido al fortalecimiento de los principios de unidad, cultura autonomía y territorio.
Finalmente como lo expresa el
pueblo Camentsa, fue posible un proceso denominado en su lengua materna como “
JOUENAN, JOYEUNAYAN” lo que significa
oír y comprender el mensaje, es
decir no solo Jouenan, la palabra
humana sino joyeunayan todo lo que comprende la naturaleza, en articulación
de todos los sentidos para que se
interiorice el mensaje, que cada participante se comprometió trasmitir a
sus comunidades para que la palabra siga viva y trasforme en pro del cuidado de
la madre tierra y de los territorios indígenas.















